106. El fichaje

María Victoria Cumbrero Mur

 

Día 1:

Aterrizaje forzoso de mi nave proveniente del planeta A.O.V.E. Tras colisión con forma de vida arbórea esponjosa (olivo).

Planeta: Desconocido. 71% agua, 29% tierra.

Los autóctonos no parecen hostiles. Manchan todo el suelo, pero ponen antes alfombras. El ritual de bienvenida incluye apaleamiento y desprendimiento de gran cantidad de esferas redondas (aceitunas).

Para integrarme agarro al árbol y lo sacudo  haciendo caer todas las esferas instantáneamente.

El supervisor del comité de bienvenida (manijero) expresa su aprobación con un:

-¡La vística qué fichaje!

Mi traje plateado y mis tres ojos han pasado desapercibidos.

Ahora descansan; activo mi traductor  y mi analizador molecular, tras ingerir cinco barras de pan ,siete filetes de lomo y una fuente de ensalada con nombre impropio, todo bañado en el mismo oro líquido (aceite)  en un acto de comunión espiritual ,tengo una epifanía reveladora:

Cambio objetivo de misión:

Provisión: «Espécimen Olea Terrarum”

Usos: Exprimir para obtener alegría solar. Aplicar en ensaladas, pan, skincare y motores hiperespaciales. Regar con cariño y flamenco de fondo.

Agradezco con una piedra brillante dejando al comité de bienvenida ojiplático.

Misión concluida, seré el  aoviano más conocido o como mínimo el dueño del mejor  bar  del planeta A.O.V.E.

MásQueCuentos
Resumen de privacidad

Usamos cookies en nuestra página web para ver cómo interactúas con ella. Al aceptarlas, estás de acuerdo con nuestro uso de dichas cookies. Ver políticas de privacidad