103. Una rica personalidad

M. Cristina del Tío Olmedo

 

No es un personaje liberal, pero sí libertador. No es conservador, pero sí un gran conservante de alimentos y amistades. No trabaja en sanidad, pero es de lo más saludable. Ni es un poeta, pero se comporta como musa de poetas igual que los campos de olivares donde nació y se crio apuntando ya muy buenas maneras. Tampoco es pintor, pero posee un color único, tan hermoso que apunta a la calidad de su esencia. Un color que solo se consigue en la paleta de los mejores pintores. Es limpio, pero no usa perfumes, aunque he de deciros que cuando se sienta en la mesa solo o en compañía de sus amigos, haga frío o calor, tiene un olor agradable e inconfundible, aunque a mí particularmente me gusta cuando se deja acompañar al calorcito de las cocinas y de los cocineros que saben tratarlo como se merece.

Es un personaje que nació en el Sur, muy mediterráneo, con mucho valor y sin embargo se nos presenta disponible, cercano, repartiéndose generosamente en porciones de líquido elemento para lubricar los cuerpos y las mentes de quien le conoce. Y habiendo adivinado que se trata de aceite de oliva virgen extra, decidme: ¿Alguien da más?